Can Mosson, una antigua casa payesa situada en Ibiza, destaca como uno de los bienes de interés cultural más relevantes de la isla. Este tipo de construcciones, propias de la arquitectura tradicional ibicenca, forman parte del legado rural de la isla y son reconocidas por su singularidad y valor histórico.
Ubicada en un entorno tranquilo, Can Mosson ha sido catalogada como un bien protegido, lo que garantiza su preservación como parte del patrimonio cultural de las Islas Baleares. Esta clasificación reconoce a los bienes, tanto muebles como inmuebles, que poseen un valor excepcional y que merecen ser preservados por su importancia histórica, arquitectónica o cultural.
Actualmente, Can Mosson sigue teniendo vida y ha sido reconvertida en un restaurante, lo que permite a los visitantes no solo disfrutar de la gastronomía local, sino también sumergirse en la historia y el encanto de la Ibiza rural.
Pou de sa Punta de Dalt
El Pou de sa Punta de Dalt, un antiguo pozo tradicional que también forma parte de los bienes protegidos de la isla. Los pozos, o “pous”, son estructuras fundamentales en la historia de Ibiza, ya que han abastecido de agua a generaciones de campesinos y han sido puntos de encuentro en la vida rural de la isla.
Este pozo, junto con la casa payesa, son un testimonio tangible de la vida cotidiana en la Ibiza rural de antaño, y su conservación es vital para mantener viva la memoria histórica de la isla.


