La historia detrás de Sa Cova
Desde sus inicios, Sa Cova se dedicó a elaborar vinos para familiares y amigos, pero hoy en día su calidad ha ganado reconocimiento a nivel local y más allá. La bodega produce cinco variedades: una de vino blanco, un rosado y tres tintos. Cada uno de ellos está cuidadosamente pensado para representar los sabores y aromas característicos del terroir ibicenco.
La visita guiada
Nuestra experiencia comenzó con un traslado en autobús hasta la bodega, donde fuimos recibidos por Joan Bonet, el propietario de Sa Cova. Con una hospitalidad característica, nos guió por las instalaciones, explicando el proceso de producción, desde la cosecha de las uvas hasta la fermentación y el embotellado. Entre barricas y barriles, descubrimos cómo los vinos de Sa Cova logran capturar la esencia de la tierra ibicenca.
La cata maridaje
La cata: maridajes y sabores
La cata de vinos fue el punto culminante de la visita, donde cada variedad fue maridada con platos especialmente seleccionados, creados en la propia cocina de la bodega.
Sa Cova Blanc de Blancs: Este vino blanco, ligero y fresco, fue el primero en ser presentado. Según nos explicó Joan, es ideal para maridar con arroces, pescados y mariscos. Lo acompañamos con un exquisito mejillón al natural con ceviche de lima y pimientos rojo y verde, una combinación refrescante que resaltaba los sabores del vino.
Sa Cova Rosado 2012: Un rosado con carácter, perfecto para acompañar platos más intensos. En esta ocasión, lo degustamos junto a una croqueta fondant de bacon y queso brie, un bocado cremoso que se equilibraba perfectamente con la acidez y frescura del vino.
Sa Cova Tinto 9 (2010): Este tinto robusto fue maridado con un steak tartar de buey, una elección acertada que destacó la complejidad y profundidad del vino.
Sa Cova Privat 2009: Un tinto elegante y con cuerpo que se presentó junto a una tosta de pulpo con verduras. La combinación de texturas y sabores resultó en una experiencia memorable.
Magnum Clot D´Albarca 2009: Uno de los vinos estrella de la bodega, maridado con un rabo de buey cocinado en salsa del mismo vino y crema de patata. La intensidad del plato armonizaba con los ricos taninos del tinto, creando un final espectacular para la cata de vinos.
El broche de oro
Para cerrar esta deliciosa experiencia, nos deleitaron con un financiers de naranja y pepitas de chocolate como postre. Un toque dulce y cítrico que sirvió de broche perfecto a una jornada repleta de sabores y sensaciones.
Un viaje por los paisajes de Ibiza
Esta visita a la bodega Sa Cova forma parte del programa “Saborea Ibiza”, una iniciativa organizada por Ibiza Slow Breaks y el Consell Insular d’Eivissa. El objetivo es difundir la riqueza gastronómica de la isla, a través de rutas como esta, que no solo nos permiten conocer productos locales de calidad, sino también disfrutar del paisaje y el entorno natural que caracteriza a Ibiza.
Sa Cova no es solo un lugar para degustar buenos vinos, sino un ejemplo del esfuerzo de quienes trabajan la tierra ibicenca, respetando la tradición y ofreciendo al mundo un pedacito de la isla a través de cada botella.


