Descubre Es Xarco: un secreto bien guardado de Ibiza
Es Xarco es una cala idílica y poco conocida de la costa de Sant Josep, ideal para aquellos que buscan escapar del bullicio de los famosos beach clubs y disfrutar de la tranquilidad en un rincón escondido.
Situada al final de Cala Jondal, Es Xarco se caracteriza por su dificl acceso, lo que la convierte en un refugio perfecto para los amantes de la calma y la naturaleza.
Un paraíso natural en Ibiza
Esta cala de unos 100 metros de longitud y entre 10 y 15 metros de ancho se encuentra rodeada de vegetación mediterránea y escarpados acantilados en su lado izquierdo, que le aportan un ambiente íntimo y pintoresco. Es Xarco es el lugar perfecto para relajarse bajo el sol, nadar en sus aguas cristalinas y disfrutar de un entorno virgen alejado de las aglomeraciones.
Es Xarco también destaca por ser un excelente punto de fondeo para embarcaciones, gracias a sus aguas tranquilas y protegidas. Las tradicionales casetas de pescadores situadas en la orilla añaden un toque auténtico y pintoresco al paisaje, haciendo de esta cala un destino muy especial para quienes buscan una experiencia más auténtica en la isla.
Cómo llegar a Es Xarco o Es Xarcu
El acceso a Es Xarco puede ser un poco desafiante, pero es parte de su encanto. Desde Cala Jondal, hay una desviación a mano izquierda poco antes de llegar, siguiendo las indicaciones. Alternativamente, se puede llegar desde la carretera de Sant Jordi de ses Salines hacia Es Cubells, tomando una desviación a mano izquierda 2 km antes de llegar a Es Cubells, siguiendo la señal hacia Es Torrent. La última parte del recorrido es por un camino de tierra en malas condiciones y con una pendiente pronunciada, por lo que se recomienda conducir con precaución.
- Transporte recomendado: coche o bicicleta (no hay servicio de autobuses en esta zona).
- Distancias: 13,5 km desde Eivissa y 9 km desde Sant Josep de sa Talaia.
Visitar Es Xarco es sumergirse en una experiencia única en Ibiza, ideal para quienes buscan tranquilidad y autenticidad. Sus aguas cristalinas, su ambiente sereno y su entorno natural virgen la convierten en un pequeño paraíso, perfecto para disfrutar de una Ibiza más calmada y relajada. ¡No te pierdas la oportunidad de descubrir este rincón escondido en tu próxima visita a la isla!



