Un faro abandonado con unas vistas espectaculares
Polémico y desafortunado desde sus inicios, este faro de la costa norte de la isla se encuentra actualmente en desuso.
Inaugurado el 15 de septiembre de 1870, fue en su momento el faro con el ritmo (de luces) más lento de todas las Baleares.
Para su construcción se contó con la participación del Ingeniero de caminos, canales y puertos Emili Pou i Bonet (Palma 1830-1888).
Los materiales para su construcción fueron transportados por vía marítima ya que el acceso a esa zona acantilada no era fácil por tierra.

Una pandemia y materiales defectuosos
Las obras de construcción del faro de Punta Grossa se llevaron a cabo con dificultades añadidas según cuentan en la web de Faros de Baleares a causa de una epidemia de cólera y la necesidad de cambiar las canteras por ser de muy mala calidad la piedra extraída en el primer emplazamiento aplazando su inaguración dos años más a pesar de la llegada de los torreros en 1968.
Poco tardaron en darse cuenta que la ubicación de este faro no era la más adecuada y el 1 de agosto de 1916 las luces del faro de Punta Grossa se apagaron para siempre.


El faro abandonado se puede visitar
Después de andar unos 20 minutos a pie, llegarás a las ruinas del faro, y las vistas que ofrecen sus viejas paredes harán que todo el sacrificio haya valido la pena.
Te lo aseguro.


