El Centro de Interpretación de Sa Capelleta se encuentra en la calle Sa Capelleta Nº 12, en el centro de Eivissa. Este yacimiento arqueológico fue descubierto por accidente cuando unos particulares adquirieron el solar con la intención de construir un nuevo edificio. Durante las excavaciones previas a la construcción, se encontraron restos de una edificación antigua y huesos, lo que llevó a la intervención de expertos que identificaron el sitio como un importante yacimiento de época púnica.
Se pueden ver rastros de civilizaciones púnicas e islámicas
Eivissa, una ciudad fundada por los fenicios hace más de 2500 años, alberga este fascinante centro de interpretación que revela la vida de las civilizaciones que habitaron la isla. En Sa Capelleta se conserva un extenso yacimiento subterráneo que aún esconde numerosos secretos por descubrir.
El sitio refleja tres de las principales culturas que se establecieron en la isla a lo largo de los siglos: los púnicos, los romanos y los islámicos. La primera ocupación de la zona data del siglo IV a.C., cuando se construyó un santuario púnico. Las excavaciones han desenterrado estructuras semisubterráneas, canales, una pequeña cueva y varias habitaciones utilizadas para prácticas religiosas. Los elementos encontrados, como terracotas, proporcionan evidencia de las actividades religiosas que se llevaban a cabo en este lugar.
De Santuario a Necrópolis
Durante los siglos II y III d.C., el área se transformó en una necrópolis. Un camino de salida de la ciudad pasaba por la zona, y a ambos lados se enterraba a los habitantes. Las excavaciones han revelado 42 tumbas que han sido cruciales para entender las ideologías y costumbres funerarias de la época, así como las posibles enfermedades y problemas físicos de los enterrados.
El Rabal islámico y su destrucción
En la época islámica, el área fue desarrollada como un rabal extramuros. Se han identificado estructuras como una calle y varios edificios residenciales de gran tamaño. Estos edificios contaban con puertas de entrada, patios interiores y elementos cotidianos como una piedra de catapulta. Sin embargo, en el año 1114, el rabal fue destruido durante un ataque cristiano.


