Cala Molí es una pequeña y apacible cala situada entre las más conocidas Cala Vedella y Cala Tarida. Debido a que solo se puede acceder en transporte privado, esta cala se convierte en un refugio perfecto para quienes buscan tranquilidad y descanso.
Rodeada de pinos y coníferas, Cala Molí cuenta con una playa de 70 metros de longitud, formada por arena algo gruesa y pequeñas piedras en la orilla. Si te alejas un poco mar adentro, descubrirás un fondo marino ideal para la práctica de snorkel o buceo de superficie. Además, su poca profundidad la hace segura para los más pequeños, convirtiéndola en una opción familiar.
Servicios en Cala Molí
En Cala Molí podrás alquilar hamacas y sombrillas para relajarte cómodamente. También encontrarás un restaurante con piscina, donde podrás disfrutar de una comida tranquila, y una zona de masajes para complementar tu jornada de descanso. Hay un pequeño aparcamiento disponible justo antes de llegar a la cala, lo que facilita el acceso.
Cómo llegar a Cala Molí
Cala Molí está ubicada a unos 23 km de la ciudad de Ibiza y a 10 km del centro de Sant Josep. Solo es accesible en transporte privado, con carreteras asfaltadas y bien señalizadas desde Cala Vedella y Cala Tarida.
Si te gusta la tranquilidad y los entornos naturales, Cala Molí es un destino ideal para desconectar y disfrutar del mar en Ibiza.


